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Hogares de Ancianos
Entendemos lo difícil que es ver a un ser querido en una situación
que puede tener consecuencias peligrosas. Esto es especialmente cierto
cuando nuestros seres queridos viven en hogares de ancianos, centros
con atención especializada o reciben atención en el hogar.
Los familiares pueden contribuir al bienestar de sus seres queridos
no solo siendo comprensivos y cariñosos, sino también
estando atentos y bien informados.
Tener información sobre el descuido y el abuso en la atención
a personas mayores le ayudará a superar los sentimientos de impotencia
y temor, y le permitirá hacer cambios positivos en una situación
desafortunada. Es esencial que reconozca los síntomas que pueden
indicar que se están produciendo dichas violaciones. La lista
de violaciones que se incluye a continuación tiene por objeto
proporcionarle información que puede ayudarle a determinar si
se ha descuidado a un ser querido o se ha abusado de él.
El descuido y/o abuso en la atención a personas mayores es la
violación de los derechos de un residente mientras está
bajo la atención y supervisión de un centro/programa/cuidador.
Cada residente tiene sus propios derechos y libertades personales que
deben protegerse y defenderse. Es importante recordar que un residente
no renuncia a su derecho a recibir protección contra violaciones,
tales como descuido y abuso, solo por haber ingresado en un hogar de
ancianos o centro de atención para personas mayores.
Las siguientes violaciones son ejemplos comunes de descuido y abuso
que pueden llegar a sufrir las personas que viven en hogares de ancianos,
centros con atención especializada o que reciben atención
en el hogar:
- Abuso físico: Uso deliberado de fuerza física
excesiva con un residente. Puede incluir golpear, pellizcar, abofetear,
empujar o patear a una persona. También incluye el uso injustificado
de represión y el control de un residente a través de
ataques físicos.
- Abuso mental/psicológico/emocional: Comportamiento
abusivo que incluye acosar, amenazar, ignorar o humillar a un residente.
También incluye manipulación emocional, coerción,
alejamiento o aislamiento de un residente.
- Abuso sexual: Todo contacto físico inadecuado
o con connotaciones sexuales con el residente. Incluye toda coerción
por parte del personal o de otros residentes para realizar actos sexuales.
- Abuso verbal: Incluye comentarios verbales o escritos,
amenazadores, humillantes o insultantes. Estos comentarios constituyen
violaciones, independientemente de la capacidad de comprensión
del residente.
- Desnutrición: Provocada por omitir comidas,
o por una alimentación insuficiente o poco nutritiva. Puede
tener consecuencias graves, tales como infecciones, debilitamiento
del sistema inmunitario y fragilidad.
- Huesos rotos: Por lo general, causado por caídas
y accidentes que se producen cuando los residentes no son supervisados
correctamente. También ocurre por abuso intencional.
- Escaras (úlceras de decúbito): causadas
por no girar y mover adecuadamente a un residente postrado en cama.
El personal del hogar de ancianos puede impedir fácilmente
que esto ocurra. Esto puede llevar a una infección y amputación.
También se conocen como úlceras o escaras de decúbito.
- Deshidratación: Cantidad insuficiente de
líquidos. La deshidratación puede producir infecciones
e insuficiencia renal, y presión arterial peligrosamente baja
(una de las causas principales del derrame cerebral y del ataque cardíaco).
- Caídas: Las personas mayores son especialmente
propensas a sufrir consecuencias graves a raíz de las caídas.
La atención negligente y la supervisión inadecuada pueden
llevar a situaciones, como deambular (cuando un residente camina sin
supervisión) y escaparse (cuando un residente abandona un centro
sin autorización), en las que pueden producirse caídas.
- Muerte por negligencia: La consecuencia más
devastadora del descuido y el abuso. Casi todos los ejemplos anteriores
pueden provocar la muerte prematura de un residente.
Es fundamental comprender que las terribles consecuencias del descuido
y del abuso no son los resultados naturales del proceso de envejecimiento.
Estos son incidentes completamente evitables, y los centros y programas
de atención para personas mayores deben asumir la responsabilidad
en caso de que ocurran.
Los incidentes de negligencia y abuso ocurren con más
frecuencia en los centros de atención para personas mayores en
todo el país, lo que trae como resultado condiciones cada vez
más peligrosas para los residentes. La evidencia de la gravedad
del problema es asombrosa. Si sospecha que un ser querido de edad avanzada
ha sido descuidado o que se ha abusado de él, llame al 1-800-966-4999
o complete el formulario a la derecha de su hoja para una inmediata
evaluacion de su caso. |
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